Obsérvese:
A medida que te vas acercando, primero te indican “SUPER”, más tarde “SUPERMERCADO”, para que te vayas acostumbrando poco a poco. Al girar la esquina del fondo estaba, efectivamente, el supermercado. Y lo bueno es que no te llevabas ninguna sorpresa, porque te lo habían advertido con mucho tacto.
Bien pensado.




















