Bienvenidos a esta segunda edición de mi cuaderno de viajes estivales de riesgo, aventura, pasión y eventual disentería.
Tras visitar el Everest la siguiente etapa de mi viaje, amigos y amigas, fue el temible e inmisericorde desierto de Nabonajmil, en la zona meridional de Baar al Madnar (1). Creado por Dios un día en que estaba especialmente puteado por algo, este infierno sobre la Tierra es una ardiente faja de arena al rojo vivo donde sólo logran sobrevivir los escorpiones y las serpientes (2).
En Nabonajmil, o como le llaman los lugareños Ag-deraash (la mierda), recalé el pasado mes de julio. Llegué al lugar únicamente armado con mi temeridad y mi arrojo. Y también llevaba una abundante provisión de lágrimas artificiales, por si se resecaban mis maravillosos y envidiados ojos verdes.
Nabonajmil, donde los dioses darían su reino celestial por una caña fresquita.




















2 comentarios
Berto » Blog Archive » CUADERNO DE VIAJES 4: DESIERTO DE NEVADA, NUEVO MÉXICO escribió:
09/10/2009 a las 0:14 (UTC 1)
[...] un verano ha cundido tanto, amigos y amigas… El Everest, el desierto de Nabonajmil, Angkor Vat…. Nada era suficiente para mí, ya que había sido inoculado con el veneno de la [...]
Berto » Blog Archive » CUADERNO DE VIAJES 5: HELSINKI escribió:
19/10/2009 a las 17:18 (UTC 1)
[...] el Everest, el desierto de Nabonajmil, Angkor Vat y Nevada, Nuevo México el cuerpo me pedía frío. Y yo se lo di: Helsinki. En uno de [...]