DE CABRA
El otro día fui al Corte Inglés, un sitio que me fascinaba de pequeño cuando venía del pueblo porque tenía, como entonces las llamaba yo, “escaleras que suben solas”. Si de mí hubiera dependido, todas las escaleras del mundo hubieran sido como las del Corte Inglés. Aunque tuvieran solo dos peldaños. Aunque solo fuera para subir a la acera. Pensaba: “¿por qué malgastamos energía en subir escaleras, existiendo una opción que nos permitiría conservarla para otras actividades mucho más valiosas como, por ejemplo, ver le tele?”.
Pero dejemos de lado las utopías de un niño para centrarnos en el tema de esta entrada. Fui al Corte Inglés a comprarle unos guantes a mi mujer. La dependienta (muy amable, como todos los del Corte Inglés) me enseñó estos:
La señora me miró fijamente a los ojos y me dijo: “son de cabra ¿eh?”. Y yo, considerando que debía ser algo bueno, tuve que quedármelos.
Pero la frase se quedó dando vueltas en mi cabeza. ¿Donde la había oído antes? Y entonces recordé. Efectivamente, la había oído antes, pero con un “no” delante. Aparece en este brillante gag de la obra maestra que es La vida de brian. Segundo 35:
¿En qué quedamos? ¿Ser de cabra es algo bueno o malo? ¿Lo que es bueno para unos guantes es malo para una barba postiza? ¿O es que el pelo de cabra es de mala calidad y la piel es buena?
Ojalá no tuviera que perder el tiempo en subir escaleras inmóviles y pudiera seguir haciéndome preguntas como éstas un rato más.
Adiós.

22/03/2010 a las 10:44
Brillante gag de aún más brillante película. Deberían crear un canal de TDT en el que la estuviesen echando a todas horas, para que siempre puedas recordarla aunque llegado ese punto… “romanes eunt domus!”
22/03/2010 a las 17:10
Siendo negras no hay peligro, pero… al principio temí que fueran de Blanquita, la cabra presidenta :s
22/03/2010 a las 18:24
¡Beeeeeeee be beeee be be bee beeeeeeeeee be be bee!
23/03/2010 a las 10:23
Sabes que estaría muy bien? poder regatear el precio a los dependientes del corte ingles, iría a comprar solo para echarme unas risas regateando y poder conseguir batir mi propio récord. Ya lo estoy viendo en los juegos olímpicos, una nueva competición el regateo! (no confundir con regeton)
23/03/2010 a las 16:07
Si, pero después de leer la entrada me he quedado sin saber si esos guantes fueron del gusto de tu mujer. Si yo soy mujer y me regalan eso cojo un látigo (de piel de cabra) y le estoy dando hasta que entre en razón.
24/03/2010 a las 3:41
Los Python, mi gran debilidad. Son una gran fábrica de respuestas para todo tipo de interrogantes. Desde los más básicos e incorrectos hasta los más filosóficos y trascendentales.
El final de esta película es un buen ejemplo.
“You are a very naughty boy!”
24/03/2010 a las 13:04
la cabra siempre tira al monte
24/03/2010 a las 22:02
Ooooooh la cabra mítico tema. desde la instalación de un sistema GPS plug & play por su ano hasta los días de hoy. yo me he dado cuenta de una cosa. Guantes un poco Góticos, o Rockeros como kieras verlo. Buen gusto el de tu mujer.
25/03/2010 a las 10:58
Sinceramente a mi esos guantes no me gustan nada, si hubiese sido la cabra y a mi me dicen que van a hacer esos guantes conmigo, habría corrido lejos y luego me hubiese tirado por un puente.
Me encanta la vida de Brian, sobre todo la parte en la que sube por unas escaleras de una torre y cae al vacio, parece que va a morir pero………….. jajaja no voy a decir nada, prefiero que la veáis vosotros yo vi esa secuencia con un amigo y nos quedamos con la boca abierta durante uno segundo.
De los Ponty Python no hay nada que desperdiciar.
12/04/2010 a las 17:49
Pues a mi los guantes me gustan! (especialmente porque tengo unos iguales, solo que en marrón) y los Python también me gustan! (y tambien tengo unos en marrón).