COLACAO… O NO
Mi hija la pequeña (dos años y medio) todavía no habla bien. Hay palabras que se le resisten. Por ejemplo, dice “estuata” cuando quiere decir “estatua”, cosa que me llena de orgullo y satisfacción porque yo también lo hacía. Que tu hija cometa los mismos errores que tú es algo que reconforta.
Pero hay una palabra que pronuncia mal que no pienso corregírsela porque cada vez que la oigo me descojono: cuando quiere pedir “colacao” pide “cacacao”.
Vale que es un tema que me llega especialmente. Pero cuando mi hija pronuncia “cacacao” en seguida viene a mi mente un producto consistente en mierda en polvo, para disolver en leche. Hace más grumos que el “cacaquick” (o “nescaca”) pero hay quien dice que sabe mejor. Sabe más a mierda.
Sería muy práctico para la gente que le gusta comer caca, que la hay. Pero supongo que son tan pocos que no sale a cuenta la comercialización de este tipo de productos.
Pero, por si acaso, yo propongo algunos productos:
-Cacacola: delicioso refresco de cola con un ingrediente secreto.
-Bollería de mierda: no por su calidad, sino por su relleno.
-Lacabritos: son como los lacasitos pero todos del mismo color y salen del interior de las cabras.
Adiós
24/05/2010 a las 13:20
muy malo este post, aunque sea gratis
24/05/2010 a las 13:38
Mi hija de año y medio solo responde si o no a esta pregunta: ¿vamos a comprar chuches?
24/05/2010 a las 15:06
jajajajaj dios q bueno!
24/05/2010 a las 20:55
como siempre te has vuelto a lucir con tu tema favorito !
25/05/2010 a las 1:51
Es inquietante la nube borrosa de piel que aparece en la foto de la cabecera del blog, en la esquina inferior izquierda.
Tras un tiempecillo haciendo cábalas y teorías he llegado a la conclusión de que ahí debía haber una mano amiga apoyada en tu hombro.
Te ofrezco mi ayuda (de mano amiga también) para solucionar el problema que me tiene tan inquieta.
Un saludo
25/05/2010 a las 16:15
Quien sabe a lo mejor eso de cometer los mismos errores llevará a hacer las mismas acciones, decisiones, estilos, amistades… y finalmente trabajo…
Estamos ante el comienzo de una gran estirpe de humoristas (guionistas) que solamente finalizará cuando el mundo sea totalmente destruido? vuestra misión será que la luz del humor permanezca ante el paso del tiempo!
25/05/2010 a las 22:03
Que hay Rafel. Ya que te gusta tanto el tema, y ultimamente no nos deleitas con muchas nuevas entradas voy a lanzarte un tema propuesto. (Espero que no lo hayas tocado con anterioridad, aunque conociendote lo poco que te conozco…).
El tema es que por el azar del destino llevo unos dias con un intestino caprichoso, sacando a flote nuevas y diferentes criaturas (digo criaturas porque al fin y al cabo son creaciones), y claro me empieza a preocupar lo que está por llegar.
Tu, ¡oh, gran sabio del mundo deposicional!, podrías deleitarnos con una nueva entrada explicando los distintos tipos de esculturas efímeras. Ya sabes “el perfect”, “la pastelera”, “la pedrea” …
Ahí lo dejo como propuesta
PD: Como se vé, me ofende un poco el tema, asique intenté dejarlo un poco pintoresco para gente con clase
26/05/2010 a las 2:46
buenísimo. gabriel, cierra al salir
26/05/2010 a las 10:56
La mía dice PAKAO.
Más concretamente bibi de pakao.
Yo hoy he descubierto más que un nuevo tipo de deposición, una nueva forma de deponer. Vamos de cagar. Se llama explosión en ruta.
Se trata de alguien al que bajándose los pantalones y antes de encarar todo lo que sería el “hacedor de muñecos” en la taza, le explota el culo en el momento del giro, dejando un bonito estucado de mierda en la pared. Eso ha pasado.
Por cierto, me he encontrado hoy acompañado en el señor roca por un vecino, el cual me ha dado mucha pena, por que vale, yo he soltado lo mio, pero al vecino se le escuchaba sufrir. Era un sollozo como el que producen los empujones de parto. No se la clase de criatura que ha expulsado, pero creo que ahora está circulando por las cloacas deborando todo lo que encuentra.
27/05/2010 a las 1:47
deliciosamente escatológico
27/05/2010 a las 18:52
Como caca-fan que soy, en post me ha llegado al alma.
La hija de mi primo, cuando tenía unos 3 años, se volvía loca cuando para comer tenían “cacarrons” (en lloc de “macarrons”). Un plato de pasta en forma de cagarro gratinada al horno sería toda una novedad a explotar en el mercado de la alimentación…
29/05/2010 a las 10:43
Pues que sepas que no corregir una palabra porque te hace gracia crea traumas… Yo debí de llegar a los 10 años diciendo me voy a treparar (en lugar de preparar) para ir a algún sitio porque mis padres se morían de la risa. Jejeje. Y hoy, a mis 28, aún siguen recordándomelo. Me gusta tu blog! Saludos.